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CONSÚL DE NUEVO

Tampoco en esta ocasión se pudo dar la tan esperada reaparición de Pablo Hermoso de Mendoza tras su accidente de fechas atrás. Otra cita importante que el veterano navarro se pierde y otra ocasión en la que la empresa prefiere apostar por la fórmula del mano a mano que tan buen resultado está dando, tanto en lo artístico, como en lo relativo a la aceptación del público. Cartel de “No hay billetes” y doble Puerta de Los Cónsules para ambos toreros, es igual a máxima diversión para los asistentes.

En cuanto al público, el éxito se repitió y el Coliseo nimeño presentó la mejor entrada de lo que va de feria, un lleno precioso que puso en valor a los dos actuantes y a su interés cara al público. En cuanto a lo artístico, Guillermo no tuvo suerte con su primero, un astado soso y de poca transmisión con el que tuvo destellos de salida montando a ALQUIMISTA, pero siempre en los embroques llegando el caballo a la cara. Aquí fue donde también DISPARATE y posteriormente ECUADOR lucieron, en las reuniones, sobre todo este último con llegadas a la cara para quebrar. A parte de esto, poco más permitía el toro. Tres cortas a lomos de CORSARIO, con un astado ya muy parado y un rejonazo entero pero algo contrario que necesitó de un golpe de descabello.

El cuarto fue todavía más complicado por los arreones que tiraba y porque sabía como y cuando llegar al caballo. Guillermo arriesgó mucho con este Murube, entrepelao y bragao (¿?). Su pelaje ya apuntaba a precaución y así fue. Tenía un buen son pero al final siempre remataba con un pitonazo su embestida. Como decimos el jinete sabía que iba por detrás en el marcado y apretó y cuajó una faena de mucha raza y también con grandes momentos de temple y torería. Paró con JIBARO con el que consiguió parar esas bruscas acometidas iniciales del toro para dejarlo en los medios tras unos precisos redondos y los primeros olés de su faena. BERLIN puso la elegancia y la sobriedad en un toreo largo y hondo cuando el toro lo permitía y sin dormirse porque el enemigo hacía presa. Faena pulcra con torero de costado pero a la que le faltó algo de toro. Luego vino ILUSION que se guisó y se comió toda su lidia. El caballo tiraba y colocaba al astado en el terreno que su jinete quería y que era siempre fuera de las querencia de un toro que siempre tiraba para la puerta de chiqueros. Elaborada y muy torera labor de ILUSION que brilló cuando toreó de frente en círculos en la cara del astado. Un gran cierre con rosas sobre JUSTICIERO y un buen par a dos manos certificaron una faena bandilleril de puerta grande. Pero esta vez el rejón de muerte no quiso entrar hasta el segundo intento y de nuevo lo hizo con efecto contrario por lo que necesito utilizar el descabello. El público a pesar de esto y además viendo como iba la mañana solicitó una más que merecida oreja que la presidencia concedió.

Iba dura la mañana para el joven rejoneador navarro que veía como el sexto era su última oportunidad para salir por una puerta de Los Cónsules que ya estaba abierta pero no para él. Hasta este toro, Guillermo había lidiado lo más complicado de la mañana y fue en el sexto, donde la suerte del sorteo le sonrió y salió el mejor toro de su lote, como demostraría la vuelta al ruedo póstuma que se le concedió. Un astado cuajado que desde el tercio de salida embistió con alegría tras MARTINCHO, que nos pondría los pelos de puntas con dos embroques imposibles de justeza y precisión. Se dejó llegar al toro hasta los mismos pechos para clavar dos rejones en todo lo alto. Antes toreo muy armonioso, llevando al toro en círculos muy cerrados y sin distancias. Nueva sinfonía ecuestre la ejecutada por BERLIN en banderillas, cuajando banderillas perfectas, dando la ventaja al toro y cuadrando en la cara para luego llevar al toro cosido a la cola, galopando de costado y abanicando con la cola en precisas hermosinas. Al final remates por los adentros en forma de trincherazos para despedir a BERLIN entre una gran ovación. INDICO tomaría el pulso al final de estas banderillas largas toreando con el pecho y rematando las dos banderillas con piruetas ajustadas, mostrando una nueva dimensión a lo visto hasta entonces. Volvió a cerrar montando a JUSTICIERO y rematando con una rueda de banderillas cortas dejando llegar al toro. En las banderillas a dos manos Guillermo topó en la primera ocasión con otra banderilla y no pudo reunir hasta el segundo intento. Al segundo intento, rejonazo hasta la bola y las dos orejas que le daban derecho a abandonar la plaza por la mítica Puerta de los Cónsules.