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CONFIRMÓ EXPECTATIVAS

Segunda semana consecutiva en el calendario de los Hermoso de Mendoza en la que el progenitor no puede actuar por lesión y en el que el cartel queda en mano a mano entre Guillermo y Lea Vicens. Y desde luego que la fórmula no está dando mal resultado porque si hace unas semanas en Osuna ambos toreros obtuvieron diez orejas y un rabo, en esta ocasión en la primera plaza el mundo, ante el foro más exigente del toreo, ambos obtuvieron cinco orejas y certificaron una doble puerta grande.

La tarde tuvo ese sabor especial que te da un triunfo en la plaza de toros de Las Ventas, pero también con el regusto amargo de que en el cartel no pudo actuar Pablo Hermoso de Mendoza. Una confirmación de alternativa que hubiera sido el colofón a toda una serie de ellas y en la que el mayor de los Hermoso no pudo estar sino siguiendo el acto desde un burladero del callejón, cargado de tensión y de preocupación y que fue descargando a medida que Guillermo iba desarrollando ese desparpajo que posee sobre el ruedo y que culminó en el quinto toro con los dos trofeos en sus manos.

Antes, en el tercero, ya había hecho méritos más que suficientes para abrir la puerta grande, pero el rejón de muerte y el descabello se cruzaron en su camino, en una tarde de menos a más en la que culminó con esta nueva etapa que supone su última confirmación de alternativa y su debut con salida por la puerta grande en la plaza más importante del mundo.

Comenzó con un primero que salió brioso y con ímpetu templado por el galope de JIBARO, pero tras el primer rejón de castigo el toro ya se paró mucho y solo aguantó en galopes cortos. Guillermo apostó por DISPARATE pero el toro no daba el juego suficiente para poder lucir al caballo. Algún destello de hermosina y lucimiento en banderillas para dar paso a INDICO con el que puso una sola banderilla y no pudo rematar ni una sola pirueta. Cerró con ESENCIAL con rosas y par a dos manos y tres intentos con el rejón de muerte para escuchar palmas.

Su segundo ya fue otra cosa y a pesar que tenía un acusado defecto en la vista, su nobleza fue aprovechada por Guillermo para lucir con MARTINCHO de salida, en una breve actuación (el caballo perdió una herradura y Guillermo no lo quiso exponer más). Esa nobleza el que sí la aprovechó fue BERLIN que dio su primer recital de toreo de costado, dando muletazos con la cola y ejecutando trincherazos por los adentros rematando todas y cada una de las suertes. Ahora el toro sí permitió que la faena tuviera continuidad y con ILUSION sonaron las primeras palmas de apoyo (recordemos que en Madrid la música no suena en las faenas) y el caballo pareció crecerse ante esto y realizó un toreo de arrimón de dejarse llegar al toro y aguantar las embestidas del toro que casi llegaba con el pitón a la piel del astado. ESENCIAL dejó dos cortas, marcando los tiempos perfectamente y clavando al estribo antes de dejar en todo lo alto un par a dos manos. Faena de dos orejas pinchada en una ocasión y rematada con el descabello para cortar la primera oreja de la temporada madrileña en corrida de rejones.

Sí acertaría con el rejón de muerte en el quinto y eso supuso que la faena tuviera el premio merecido porque ahora sí que vimos a Guillermo con un toro que veía u obedecía y con el que tiró de personalidad en decisiones seria y concretas, como fue apostar por ECUADOR en el final del tercio de banderillas, esperando que el toro acompasara los quiebros de caballo y la apuesta le salió bien. La plaza en pie en cada embroque del tordo certificando una labor cimentada por BERLIN, con una nueva exhibición de toreo cadencioso, suave, como a cámara lenta en la que la cola abanica la cara del astado, en la que los trancos del toro los cambia con continuos cambios de grupa y en la que las banderillas tuvieron una verdad y una pureza máxima. Antes ALQUIMISTA había parado al toro en redondo, parando los ímpetus del toro en un palmo de terreno y dejando al toro para que el resto de la cuadra lo aprovechase. Nuevamente ESENCIAL, haciendo pleno, cerró con dos cortas en la que no hubo tiempo para pensar. La primera salió del patio de caballos, se fue al toro y la dejó en lo alto como premonición de lo que iba a ser el rejón de muerte. Una nueva corta y desplantes del teléfono antes de agarrar el rejón de muerte e irse nuevamente hasta la puerta de caballos. De allí cuadró al toro a lo lejos, se fue a él con un suave galope y cuando reunió llegando del frente bajó el brazo para enterrar el rejón hasta la bola. Pura y espectacular forma de ejecutar una suerte que hoy en día está muy devaluada y con la que Guillermo arriesgó y acertó para certificar una tarde en la que todos gozamos con Guillermo……pero nos acordamos mucho de Pablo.