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ARRANQUE EXITOSO

Tras dos años de medias o nulas tintas, parece ser que este 2022 la normalidad va a volver a los ruedos mundiales, todo ello con el permiso, quien nos lo iba a decir, de la guerra. El caso que la temporada dio inicio con una semana de retraso, ahora por la lluvia, pero ya comenzó para Guillermo Hermoso de Mendoza.

Si algo quedó patente, es que la gente tiene ganas de toros y ganas de salir y divertirse porque la plaza portátil se llenó y el ambiente delataba que el público busca la diversión denegada en estos dos últimos años. Una diversión a la que tanto los toreros a caballos como los propios astados que se lidiaron, colaboraron para ello y así el amplio número de trofeos marca el buen espectáculo que se vivió en esta localidad murciana.

Había especial expectación por ver los nuevos caballos que Guillermo presentaba en La Palma y por supuesto, la dimensión que los veteranos iban a mostrar cara a esta nueva campaña que ya parece una realidad con las grandes ferias abiertas de par en par.

Esa sabia nueva llegó de manos de REGALIZ y de NICO, dos productos de la casa, hijos de EXTRAÑO y de ALQUIMISTA, respectivamente. El primero un potro de salida que estuvo más nervioso cuando esperaba la salida el toro que cuando ya lo tuvo cerca, donde mostró un temple y una sensibilidad digna de un equino más veterano. Templó en redondo, dejando dejar mucho al astado y reuniéndose con majeza en la cara del astado para los rejones de castigo. El segundo apunta maneras para caballo “crack”. Lidio en el segundo en banderillas y dejó las dos mejores reuniones de la tarde, llegando a la cara de un toro que no era fácil y saliendo de la suerte con mucha limpieza y torería.

El toro despacioso y de consentimiento llegó a lomos a BERLIN, aguantando los derrotes arriba del astado, que por otra parte era muy noble a la hora de acometer la embestida y de galopar llevado por la mágica muleta de BERLIN.  ECUADOR puso la emoción en el segundo astado, quebrando en la cara y permitiendo al astado llegar a sus terrenos, como antes había hecho VALHALLA. JIBARO volvió a sentar cátedra de cómo parar a un toro que sale fuerte de chiqueros y que poco a poco, consintiéndole y permitiendo que se desgaste toreándolo con la cola, el toro transforme esa violencia inicial en un galope cadencioso y templado y termine enroscado en la grupa de un caballo que gira sobre sus extremidades anteriores.

En el tercio final, lo mejor vino a lomos de ESENCIAL, sobre todo en el par a dos manos por los adentros ante un toro ya muy poco colaborador.