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POR TODO LO ALTO

Tarde triunfal la vivida esta tarde en Estella que dentro de sus fiestas patronales, programó un festejo realmente interesante y sorprendente para una plaza de categoría de tercera. El mejor rejoneador de la historia, otro de los que van camino de convertirse en un rejoneador de época y un torero a pie mítico, máxima figura del escalafón en los últimos años. Pablo y Guillermo Hermoso de Mendoza y José Antonio Morante de la Puebla. Máxima expectación y desde luego que se puede decir que nadie de los que llenaron los tendidos pareció salir de la plaza defraudado. Doce orejas y dos rabos en una tarde de calor sofocante, pero de mucho torero y de mucho disfrute por parte de los asistentes. El público vivió una fiesta desde el primer toro que lidió Pablo Hermoso de Mendoza, hasta el último de Morante de la Puebla, si bien, debemos decir, que hoy la materia prima de Rosa Rodríguez no acompañó mucho a los caballeros que tuvieron que dar todo de sí para poder lucir y triunfar ante ellos.

Solo el sexto tuvo calidad en la embestida y Guillermo cuajó la faena a caballo de la tarde, tirando de los pesos pesados de su cuadra, consiguió con JIBARO, BERLIN, ECUADOR y ESENCIAL, mostrar a sus paisanos esos momentos de su tauromaquia que lo están encumbrando a la cima del escalafón y que le hacen cada día más recoger el testigo de su padre. Pudo mostrar a Estella la forma de encelar de salida a un toro que no quiere saber nada del caballo y meterlo en la muleta de JIBARO. Los galopes de costado rematados por los adentros o esas lentas hermosinas, dando muletazos con la cola de BERLIN entre los pitones o como ECUADOR ataca al toro para dejar las banderillas al quiebro y poner los tendidos a levitar o cerrar con ESENCIAL y esa diferencia en el último tercio en forma de rosas, banderillas a dos manos y sobre todo en la forma de ejecutar la suerte suprema, atacando desde lejos y reuniendo al estribo. Una faena redonda merecedora de los máximos trofeos que Guillermo paseó al calor de sus paisanos.

Al resto de la corrida le faltó clase, los toros no ayudaron, sino que más bien complicaron la labor de los jinetes. De salida, nunca fueron por los caballos, y tuvieron que ser estos los que buscaran al toro para colocar el primer rejón de castigo. Esto los motivaba de forma distinta. MARTINCHO en el primero de Guillermo se la jugó atacando desde lejos ante un toro que no embestía con certeza y que hacía un pequeño extraño en la reunión. EXTRAÑO monopolizó el primer tercio de banderillas de Guillermo, y lo hizo con sobriedad, como todos sus compañeros, pero sin poder lucir la calidad que con otros toros hubieran mostrado, ya que siempre le tocó atacar a toro parado. Para el último tercio Guillermo utilizó a CORSARIO y ESENCIAL. De este ya hemos comentado antes y del otro decir que estuvo muy por encima del comportamiento del toro, ya muy parado y sin colaborar lo más mínimo. Estuvo breve y certero con los utensilios de matar y eso es fundamental a la hora de obtener trofeos.

Una tarde para la historia en Estella, que se saldó con los tres actuantes saliendo por la Puerta Grande y con un ambiente en la plaza realmente espectacular.