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LO MEJOR DE LA TARDE

La estructura de la corrida de rejones de Cuéllar es un tanto complicada para que los toros den el juego necesario el toreo a caballo. El largo encierro matinal que alcanza los siete kilómetros desde que los toros se sueltan en campo abierto y los jinetes los van acercando al recorrido por la ciudad donde ya son corridos a pie hasta la plaza de toros y el posterior y reglamentario arreglo de los pitones, supone para los toros un esfuerzo muy alto dentro como decimos, del mismo día del festejo.

Esto hace que sea muy raro que los toros salgan con cierta movilidad, como sucedió en el primero de Guillermo, un toro que saltó al ruedo y apenas se colocó en los medios, mirando a un lado y a otro pero ignorando a REGALIZ. Como decimos por lo menos se paró en los medios y ahí fue donde Guillermo casi sin que se enterase le colocó el primer rejón de castigo. Eso lo enrabietó y comenzó a realizar escorzos rabiosos, pero del caballo poco. Solamente aprovechando las querencias de las puertas del encierro, el jinete conseguía encelarlo pero en muy corto recorrido. En el tercio de banderillas el astado se fue a la puerta de donde entró a la mañana en el encierro y de ahí apenas se movió. Cuatro fueron las banderillas que Guillermo colocó con BERLIN y todas ellas en ese terreno y al sesgo. Muy meritorias porque el toro estaba muy pegado a tablas y también porque no hubo pasadas en falso. BERLIN llegaba con mucha claridad a los terrenos del toro y ahí salía con leve toque al pitón contrario. Hubo algún atisbo de torearlo de costado, pero como hemos dicho antes el recorrido era muy corto. Para finalizar, los auxiliadores sacaron al toro al tercio y montando a CORSARIO, fue dejando hasta tres banderillas cortas, todo ello ante un toro muy parado. Y totalmente estático para el rejón de muerte, donde ya no ayudaba absolutamente nada y Guillermo pinchó dos veces antes de enterrar un rejón perpendicular.

La corrida transcurría por los caminos de la decepción, de toros parados y defensivos y llegó el quinto y esta vez sí hizo honor a su número y fue bueno. Un espejismo entre el resto de la corrida y que fue a manos de un torero enrachado como es Guillermo y con el que pudimos disfrutar la mejor lidia de la tarde. Comenzamos a frotarnos los ojos cuando apenas saltar al ruedo estaba encelado en la cola de JIBARO, galopando en redondo donde el caballo disponía  y sobre todo con la movilidad que la lidia exige. Un rejón de castigo fue suficiente porque Guillermo quería levantar el ambiente y darlo todo en banderillas ahora basando su lidia en DISPARATE. Una lidia que fue de menos a más, de mucho estudiar al toro y sus querencias y ver para donde quería y para donde no. Porque el toro era bueno, pero tenía cierta querencia a la puerta de chiqueros y para un lado galopaba, pero para su costado izquierdo no quería. Pronto lo vio Guillermo y con DISPARATE pudo lucir galopes de costado y sobre todo la hermosina muy jaleada por un tendido que iba despertando del tedio. Con cuatro buenas banderillas y con ese toreo largo, DISPARATE levantó la tarde para cederle el testigo a ESENCIAL, quien primero con tres rosas en el morrillo y luego con una par de banderillas a dos manos terminó por cerrar un gran tercio bandilleril. Un rejonazo hasta la bola parecía suficiente para hacer rodar a este Imposible, pero la colocación era demasiado vertical y necesitó Guillermo echar pie a tierra y descabellar. No obstante el público valoró y mucho la buena faena y pidió con insistencia las dos orejas que abrirían una nueva puerta grande para el joven jinete navarro.