Actuaciones

Post

TRIUNFAL DEBUT

Siempre recalcamos el protagonismo en los caballos de banderillas y es verdad que es el tercio de mayor lucimiento y donde los repertorios pueden ser más amplios en cuanto a reuniones, adornos y todo tipo de suertes. Eso hace que otros tercios pasen un poco más de puntillas a pesar del buen trabajo que en alguno de ellos desempeñan otros caballos, como por ejemplo sucede en el tercio de salida, donde esta tarde sin ir más lejos, JIBARO ha dado una lección de cómo encelar a un toro abanto, de cómo irse metiendo en sus terrenos y de cómo enseñarle el camino del temple y de la muleta que supone el propio cuerpo del caballo. JIBARO lo fue captando, lo fue encelando y cuando ya lo tenía a modo, se alejó para cuadrar el rejón de castigo como debe de ser: de frente y en lo alto. Eso no solo supone el valor de JIBARO en su actuación, sino que gracias a eso BERLIN pudo tener en frente un toro que embestía, que le perseguía con codicia y ante el cual pudo desarrollar un amplio abanico de suertes. Desde clavar las banderillas académicamente, hasta galopar de costado o meterse por los adentros a modo de trincherazo. Esto fue lo que el toro aguantó, porque luego INDICO ya pechó con un astado más parado, más cerrado en tablas y también al rubio caballo le tocó tirar de trabajo para sacarlo de su querencia y dejarlo en suerte para ejecutar la misma. Se arrimó y lució el alazán que despachó con piruetas cada una de las reuniones y que dio paso al debut en el último tercio de la yegua FABELA, torda, que se inició con tres cortas pasando por los terrenos de la querencia y con la que Guillermo mató al primer intento de un rejonazo en lo alto. Petición de las dos orejas, que la presidencia, muy terca toda la primera parte de la tarde, dejó en una, con la consiguiente bronca el respetable.

El sexto fue un toro que desde el primer tercio mostró complicaciones, derrotando siempre arriba y apretando al caballo cada vez que trataba de encelarlo. Guillermo colocó un rejón de castigo atacando de lejos y montando a MARTINCHO. Ahí el toro embestía con calidad, cuando veía al caballo venirle su galope era franco y obedecía al toque. Lo complicado venía cuando había que galopar con el toro detrás. Ahí no tenía ningún temple y sus reuniones siempre eran violentas. Así que Guillermo tomó nota y para banderillas eligió a ECUADOR, caballo de quiebros y que con mucha habilidad y emoción consiguió realizar un gran tercio de banderillas. Todo fue para él que pudo aprovechar la franca embestida del toro cuando venía de frente y con cuatro banderillas al quiebro, dando ventaja al toro, consiguió conectar en todo momento con el tendido. Después de colocar tres banderillas cortas en las que ESENCIAL bordó la figura, puso un gran par a dos manos que fue un perfecto colofón al tercio de banderillas. Solo quedaba el rejón de muerte y Guillermo acertó con un rejonazo mortal de necesidad que llenó de pañuelos el tendido y ante lo que el presidente ahora no se pudo negar: Dos orejas y rabo y salida a hombros en esta su presentación en Benavente.