Actuaciones

Post

UNA OREJA PARA CERRAR

Después de la  buena presentación de Guillermo Hermoso de Mendoza en la plaza Mérida allá por el mes de marzo de este 2019, la empresa decidió repetirlo en esta final de año, en una fecha muy poco tradicional taurinamente hablando como ésta (la fecha fuerte en Mérida es el 1 de enero, donde se celebra una corrida de rejones, pero en esas fechas Guillermo estará en España y por eso no puede actuar en ella). No fue malo el regreso, ya que consiguió que la plaza ocupase algo más de dos tercios, incluso por encima incluso de la entrada que tuvo la fecha tradicional de inauguración de la temporada.

Ante esta premisa, Guillermo recibió a su primer toro montando a JIBARO. El toro al salir de chiquero, se debió de golpear con alguna pared porque apareció en el ruedo con el pitón derecho totalmente astillado y un tanto conmocionado. Cuando se rehízo, se enceló con JIBARO, que lo llevó galopando por la blanca arena del coso hasta colocarlo en suerte y colocarle un rejón de castigo. En banderillas, INDICO se marcó los mejores pasajes, llegando a los terrenos del toro para dejar la banderillas y posteriormente caracolear hasta llevarse al toro encelado en el estribo, galopando de costado pero llevando al astado en el estribo y consiguiendo así las primeras ovaciones del tendido. Al toro no le sobraban fuerzas y sí calidad, y eso hizo que Guillermo realizara una lidia técnicamente perfecta sobre INDICO, dándole al astado el espacio que necesitaba para no desengañarse y consiguiendo pasajes de mucha torería. Con DONATELLI también dejó dos buenas banderillas, acometiendo la suerte desde las tablas, dando corvetas en el camino y cuarteando en la cara. A la salida de la primera de ella realizó pirueta y en la segunda se llevó al toro encelado de costado. En el final, el espectáculo lo puso PIRATA, torero y curvado en las banderillas cortas, metiéndose al toro en los ijares y sin perderle nunca la cara. Luego un par de banderillas cortas a dos manos en el tercio y la suerte suprema, ejecutada a la perfección esperando al toro hasta el último instante. El rejón entró en todo lo alto aunque un tanto perpendicular, lo que quitó efecto a la estocada, necesitando de dos descabellos para acabar con el toro.

El segundo toro salió más abanto y desinteresado y MANIZALES se tuvo que meter mucho con él para que se interesara en su grupa. Lo consiguió a medias porque el toro no hacía por continuar la lidia. Saltó después a la arena con DISPARATE y continuó sobando al toro, metiéndose en sus terrenos, obligándole a embestir y marcando un camino que cuando el toro decidió tomarlo aquello ya fue otra canción. DISPARATE lo cosió a la cola y lo llevó al hilo de la tablas, encelado, toreado y cambiándole la grupa, abaniqueando y marcando unas hermosinas precisas. Aquello había cambiado y DISPARATE se adueñaba del escenario cambiando los costados, por los de pecho e intercalando unas banderillas en las que la justeza de terreno era la premisa. Después de la buena actuación de DISPARATE, Guillermo salió montando a ARSENIO, con quien continuó toreando de cerca, donde el toro embestía y donde el caballo lucía en cada uno de las dos banderillas que colocó y en las piruetas de salida. Con PIRATA cerraría colocando tres rosas en el morrillo, después de tres espectaculares embroques y alargado todo con un gran par a dos manos, rematado con desplantes sobre el testuz. Acertó al primer intento con el rejón de muerte y el toro rodó sin puntilla, concediéndole una oreja con fuerte petición de la segunda a lo que el juez desde el palco se opuso. Una oreja para cerrar su primer año de alternativa y tomarse ahora unos días de descanso hasta regresar a México en el mes de enero y continuar con sus actuaciones por el país azteca.